Un sendero serpenteante por la Provenza. El horizonte sin fin de la pradera americana. Una plaza de pueblo bulliciosa, un cielo lleno de estrellas o un castillo en el que la imaginación tiene vía libre. Los lugares llevan historias en su interior, y las historias se convierten en música. En este programa, cada composición forma una ventana a un mundo diferente donde la naturaleza, el folclore y la fantasía confluyen en sonido. Déjate llevar por paisajes que no solo son visibles, sino también audibles.\n\nLiesl Vanoverberghe - flauta travesera\nLouise Van Eygen - oboe\nLaurens Jonckheere - clarinete\nBram Vanoverberghe - trompa\nRob Laethem - fagot