Francia, 120 minutos
Garance es una joven actriz. Tiene talento, energía y una gran alegría de vivir. Vive de un pequeño encargo a otro y trata de mantenerse a flote en el mundo incierto del teatro. El alcohol empieza a cobrar cada vez más importancia en este proceso. Al principio parece formar parte sobre todo de la fiesta: una copa de vino, salir, amigos, enamoramientos. Pero poco a poco, el alcohol pasa de ser algo divertido a algo de lo que Garance ya no puede prescindir. Jeanne Herry no convierte el alcoholismo en una historia moralista. Muestra cómo una adicción puede colarse imperceptiblemente en una vida normal. Adèle Exarchopoulos interpreta a Garance con enorme espontaneidad y vulnerabilidad. Una película sensible, a veces divertida y, sobre todo, muy humana.