iMAL, Center for Digital Cultures and Technology, Brussels
A principios del siglo XIX, lxs trabajador·es protestaban contra unas condiciones laborales injustas trabajando deliberadamente mal, ralentizando o deteriorando la producción o poniendo las máquinas fuera de servicio. Lxs trabajador·es de hoy en día —ya se trate de mozos de almacén o de emplead·es de empresas emergentes— despliegan tácticas de microrresistencia para contrarrestar la intensificación del trabajo dictada por los algoritmos, denunciar los abusos en el lugar de trabajo, burlar los algoritmos y organizar una respuesta colectiva.
Lxs artistas contemporáne·s también adoptan el sabotaje como estrategia para denunciar y socavar los sistemas opresivos. Como una forma de resistencia creativa que tiende un puente entre las luchas obreras históricas y los combates modernos contra la explotación, la marginación y los ataques a la democracia.
La exposición invita a reflexionar sobre cuestiones urgentes: ¿dónde se encuentran hoy los actos creativos y las «tecnologías de la destrucción» que perturban los mecanismos de explotación del capitalismo? ¿Cómo mobilizan lxs artistas la inventiva, la ficción y la astucia para producir una «poesía del disfuncionamiento»? Y por último: ¿se sumarán las máquinas a la rebelión?
Cocomisariado: Régine Debatty y el equipo de iMAL