Tres voces únicas. Actuando, buscando, cantando, hablando, explorando. La obra de Cummings se considera vanguardista debido a sus experimentaciones formales, sintácticas y lingüísticas. El poeta inventaba sus propias palabras y confería a las palabras existentes un significado personal. Concebía el poema a la vez como un objeto visual en la página y como un texto destinado a ser leído y pronunciado en voz alta. En «Cummings and goings»,
Thielemans, De Pauw y Defoort aportan a su vez su propia lectura a esta obra innovadora a través de una interpretación musical. «Cummings and goings» se presenta en forma de concierto en el que cada intérprete lleva auriculares de audio. El resultado es a la vez introvertido y expresivo, musicalmente maximalista y profundamente resonante, sin traducción explícita en la actuación. Como si el público fuera invitado a presenciar la intimidad de una sesión de grabación.