“No existe nada más maravillosamente bello que esta noche ártica. ¡Es el país de los sueños: es el color irreal!”\n\nFridtjof Nansen*, Vers le Pôle
Islande, Escandinavia, Finlandia o países bálticos: ¡Ars Musica 2026 explora tierras musicales fascinantes donde la creación resuena con la inmensidad de los hielos, las rocas, las aguas y los bosques! Anders Hillborg (sueco) y Kristine Tjøgersen (noruega, cuyas partituras están espléndidamente inspiradas en lo viviente) serán objeto de dos enfoques, y sus músicas se mezclarán con las de, telúricas y espirituales, Anna Thorvaldsdottir, Arvo Pärt, Kaija Saariaho y creaciones de Helena Tulve, Erkki Sven-Tüür o Bergrún Snæbjörnsdóttir.\n\n Esta fiebre ártica es también la de un Norte que tiene calor, de glaciares cuya masa se vierte cada vez más en el mar. Un punto de inflexión hacia lo desconocido que inspira las creaciones de la Misa de los Glaces de Jean-Luc Fafchamps o °Cristalización° de Frédéric Verrières, donde el banquisa y la palabra de los pueblos nórdicos adquieren una nueva gravedad poética.\n\n Por último, lejos de la infección bacteriana supuesta por el francés, ¡la fiebre de nuestro título 2026 es la de una alegría... viral! ¡Una declaración de fiesta llevada por los corazones y los cuerpos, desde la danza hip-hop hasta el trance contemporáneo (Beatbox Concerto de Régis Campo, Somos Orage de Bastien David...)!\n\n50 eventos / 25 lugares / 20 creaciones / 10 ciudades: sin disociar nunca la música de lo humano, ¡Ars Musica 2026 es una cita belga e internacional ineludible de la creación para todos·as los·as melómanos, adultos, estudiantes y niños, fruto de múltiples asociaciones en todo nuestro territorio y más allá (Ensemble Intercontemporain, Cikada Ensemble, Belgian National Orchestra, Brussels Philharmonic, Coro de Chambre de Namur, Quatuor Diotima...). \n\nPorque el subtítulo de esta edición [We Are Hot] es la convicción de que el descubrimiento es emocionante... y de que en un mundo que arde, debemos arder de curiosidad.\n\nAsí que, en la música más que nunca: ¡que nuestra alegría sea consciente, que nuestra conciencia sea alegre!