En el transcurso de un día invernal infernal, un pequeño pueblo rural estadounidense cambia radicalmente. Vecinos, seres queridos e incluso animales desaparecen sin dejar rastro. La sangre brota de los grifos en lugar de agua. Criaturas extrañas y antinaturales aparecen en los bosques y, para colmo, algunos de los muertos simplemente regresan. El miedo y la paranoia se extienden por la comunidad. En este día, en el que ninguna norma parece aplicarse ya, una sheriff de confianza (Toby Poser) y su joven adjunto (Zelda Adams) intentan restablecer la paz y la estabilidad en una situación imposible de comprender, y mucho menos de asimilar.