Si Léon intenta liberarse de su vínculo de dependencia con respecto a su madre; Éthienne, un muñequito de papel carbón y de historia sucia, intentará más bien deshacerse de su padre, un hombre-vaca que camina mal y lentamente, que le teme a todo y que actúa muy poco. Un padre inútil.
La historia de Éthienne, completamente desenfrenada y cautivadora, aparece ante nuestros ojos a través de unos cuantos trozos de papel rasgado. Frágil, volátil, efímero, este teatro de objetos conmueve a los corazones más duros desde hace 20 años y deja huellas indelebles por donde pasa: desternillante, encantador, ingenioso, perturbador, mítico... Una perla negra.